La Fiscalía archivó el caso de la maestra desaparecida en el Vraem, pero su hijo pide seguir buscándola

A un año de la desaparición de Luz Victoria Lindo Samaniego, sus hijos mantienen la esperanza de encontrarla con vida. La Fiscalía archivó la investigación sin esclarecer qué ocurrió con la docente, pero pidió a la Policía continuar con su búsqueda.
10 octubre, 2026
A un año de su desaparición, Héctor aún sueña con volver a abrazar a su madre, la maestra Luz Victoria Lindo Samaniego, y pide que no dejen de buscarla.

“No olviden a mi madre. Les suplico que sigan buscando”, pide Héctor Fernández Lindo a las autoridades, a un año de la desaparición de su madre, la maestra Luz Victoria Lindo Samaniego, en Santo Domingo de Acobamba, en el Vraem.

Ella desapareció el sábado 11 de octubre de 2025, sin dejar rastro, cuando volvía de enseñar a los dos últimos niños de un caserío en las alturas de la zona. La Fiscalía archivó el caso. Héctor y su hermana menor no pierden la esperanza de encontrarla con vida.

“Se archivó porque no encontraron ningún indicio de mamá y, creo, porque los recursos de búsqueda ya se habían agotado”, dice el hijo mayor de la docente natural de Sicaya.

La Fiscalía Provincial Mixta de Santo Domingo de Acobamba, en la provincia de Huancayo, le notificó su decisión en la carpeta fiscal 220645000-2025-201-0, con fecha 4 de marzo de 2026. No formaliza ni continúa la investigación contra los que resulten responsables del presunto secuestro de Luz Lindo Samaniego. Archivó lo actuado e invoca a la Policía a seguir con las labores de búsqueda. No esclareció qué pudo haberle sucedido a la profesora.

Los hechos

Luz Victoria, de 55 años, es maestra de educación inicial egresada de la Universidad Enrique Guzmán y Valle. Aceptó cubrir la plaza de una docente con licencia por un accidente, en el caserío de Balcón.

Balcón queda a unas 6 horas a pie de Matichacra, centro poblado del distrito de Santo Domingo de Acobamba, provincia de Huancayo, región Junín. Solo campesinos y docentes usan ese camino de herradura, entre precipicios y bajo un sol abrasante. En Matichacra la maestra iba a tomar el carro a Huancayo.

Su hijo la acompañó la primera vez y pidió a los comuneros que la apoyaran. Al terminar el mes de licencia, ella volvió a pie por la ceja de selva.

En Huancayo la esperaban sus dos hijos. Héctor Fernández, de 30 años, es el mayor y fue la última persona con quien ella habló por celular.

A las cuatro de la madrugada del sábado 11, Héctor recibió un mensaje de su madre. Le avisaba que salía de Balcón para volver a casa. El último mensaje llegó a las dos de la tarde. Ya había cruzado el puente Huacachi, sobre el río San Fernando, que separa ambos poblados. Estaba agotada, le dijo, pero seguía adelante. Después, el teléfono quedó sin señal.

Héctor se preocupó porque el celular estaba apagado y su madre no llegaba. Denunció la desaparición en la comisaría de Santo Domingo de Acobamba. A los tres días el caso se hizo mediático y comenzó la búsqueda, sin resultados. Como no apareció el cuerpo, las autoridades lo consideraron secuestro.

La zona es parte del Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), donde opera el narcoterrorismo.

La búsqueda

El documento reúne las acciones de varias semanas. La zona es peligrosa y accidentada, con animales salvajes, precisa. Héctor recuerda quiénes ayudaron.

“Estuvieron la Policía con su unidad canina, el Ejército Peruano, los pobladores, los serenos de Huancayo y mucha gente solidaria a quienes agradezco infinitamente. Recorrimos la única trocha entre Balcón y Matichacra y no encontramos nada. Ni sus objetos personales, ni su ropa, ni su celular.”

Triste y preocupado, Héctor dirige su llamado a la Policía, al Ministerio Público y a la presidenta Keiko Fujimori.

“Mi madre era maestra de vocación y fue a enseñar sin importar dónde. Ninguna autoridad nos da noticias.”

Héctor busca a su madre por su cuenta y según sus posibilidades. No encuentra pistas. Nadie la vio y nadie sabe dónde está. Hoy no puede volver a la zona porque le falta dinero y no puede dejar su trabajo. Es el único sostén moral y económico de su hermana menor.

“Trabajo todo el día, como mamá me enseñó. Gracias a Dios nos apoyan. Agradezco a la directora Silvia Astete Morales, de la Dirección Regional de Educación, que me dio un espacio laboral. También al director de la UGEL Huancayo, Walter Oré, a mi centro de trabajo en Sicaya, a los profesores y a todas las personas solidarias. Trabajo de sol a sol, esperando a mamá.”

Mocca, la perrita de la familia, también espera. “Tiene cuatro años y nos acompaña mucho. Nos cuida. También extraña a mamá, era su engreída. Vivíamos los tres como una familia”, cuenta Héctor a Huanca York Times.

Mamá nos enseñó a perseverar

Héctor cuenta que este año hubo momentos muy duros que la familia vive en privado, como el Día de la Madre y los cumpleaños. En esos días, él y su hermana recuerdan lo que su madre les enseñó.

“Ella siempre decía que siguiéramos adelante. Yo también soy docente, como mamá, y eso me ayuda a mantenerme firme. Como su nombre, mamá es la luz que ilumina nuestro camino.”

¿De dónde sacan fuerzas para seguir?, le preguntamos.
Más que nada, de la fe en que sigue ahí. Mi hermanita se esfuerza en estudiar y valoro su fortaleza.

¿Qué lección de su mamá tienen presente?
Mamá nos decía que hay que ser perseverante. Si un día te va mal, al siguiente será un día nuevo. Y lo decía siempre con una sonrisa, la misma sonrisa paciente con la que enseñaba a sus niños de educación inicial. Los docentes reflejamos en nuestro trato el trato a los alumnos. Mamá era tierna.

(Héctor contiene las lágrimas, guarda silencio y mira a lo lejos.)

Apoyo para su hermana

A Héctor también le preocupa el futuro de su hermana. Ella pasa al quinto año de secundaria, quiere estudiar medicina y desea ir a una academia. Héctor pide apoyo para que cumpla ese sueño. “Ojalá puedan apoyarla. Ella sabe que cuenta conmigo, pero no es suficiente”, dice.

Otras desapariciones

Huanca York Times publicó un informe sobre otros dos profesionales desaparecidos en los últimos diez años.

En 2015, una columna del Militarizado Partido Comunista del Perú secuestró al profesor Percy Pérez Escobar, de 53 años, en Santo Domingo de Acobamba. Lo acusaron de ser miembro del servicio de inteligencia. Apareció muerto.

El segundo caso es de 2023. El técnico de enfermería Jorge Contreras Palacios, de 46 años, desapareció en San Juan de Mantaro, Vizcatán del Ene, Satipo. Una presunta columna armada lo interceptó cuando volvía de una campaña de salud. Los detenidos en un operativo posterior declararon que lo mataron porque creían que era del servicio de inteligencia.

Héctor pide también por ellos y por los maestros de zonas rurales.

“Los maestros de las zonas rurales están olvidados. Caminan horas y horas por su cuenta para llegar a sus colegios. Yo acompañé a mi madre y no hay carreteras en buen estado. Ya pasó un año y no se sabe nada.”

Héctor repite lo que dijo a Huanca York Times tras la desaparición.

“Mi madre fue madre y padre para nosotros. Seguiremos buscándola hasta encontrarla. Cualquier información, cualquier ayuda, es bienvenida.”

Quien sepa dónde está la maestra puede llamar al 939255351.

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