Más de 80 comunidades campesinas de Arequipa enfrentan riesgos por el Fenómeno de El Niño, con pronósticos de lluvias extremas en las zonas altas y sequías en las bajas. A ello se suma la reducción del agua en la cuenca del Colca y los incendios forestales que han afectado a comunidades como Mosopuquio y Unión.
El subgerente de Comunidades Campesinas del Gobierno Regional, Roger Alanoca Mamani, explicó que 24 comunidades ubicadas sobre los 4.000 metros de altura serían las más golpeadas por las lluvias intensas. En paralelo, otras 64 comunidades del valle interandino enfrentarían sequías prolongadas que comprometerán sus cultivos. La vulnerabilidad se extiende también a las comunidades del valle bajo, donde la falta de agua amenaza con reducir la producción agrícola.
En Arequipa existen 109 comunidades campesinas empadronadas, con una población aproximada de 12 mil comuneros. La vulnerabilidad frente al clima, el agua y los incendios hace urgente que se articulen propuestas de inversión en cosecha de agua, viviendas saludables y proyectos productivos. Sin embargo, el funcionario reconoció que aún falta tiempo y recursos para concretar estas iniciativas.
Crisis hídrica
La crisis hídrica preocupa cada vez más a los dirigentes comunales. Con la llegada del Fenómeno de El Niño se prevé un estrés hídrico en las partes altas de la región, lo que impacta directamente en la ganadería. La convivencia de más de 76 mil vicuñas con alpacas intensifica la competencia por pastizales y agua, obligando a las comunidades a tomar decisiones drásticas.
En distritos como Lari, los comuneros han tenido que reducir sus hatos de alpacas y priorizar la crianza de vicuñas. Esta medida refleja la gravedad de la situación y la necesidad de estrategias de adaptación frente a la escasez de agua. Aunque no existe una data exacta del porcentaje de reducción, los testimonios confirman el impacto en la economía local.
Incendios forestales
A los problemas del agua se suman los incendios forestales. La Comunidad de Mosopuquio fue afectada en estos ultimos días, mientras que en La Unión también se reportó daños recientes. Ante ello el funcionario mencionó que la falta de reportes oportunos desde las capitales distritales dificulta la atención inmediata de emergencias y deja a las comunidades en situación de desprotección.
El subgerente señaló que es urgente incorporar a las comunidades al Sistema Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres. Con ello, los dirigentes podrán elaborar reportes de emergencia y asegurar que la ayuda humanitaria llegue a las zonas más alejadas. La capacitación busca que estos reportes sean reconocidos oficialmente y se conviertan en la primera fuente de información frente a desastres.
Lea la nota original aquí o visita el medio El Búho

