Pese a diversas alertas que emitieron varios medios de comunicación sobre la muy cuestionada gestión de Jenry Huisa Calapuja como alcalde distrital de Majes; y el pasado -igualmente cuestionable- de Alfredo Zegarra Tejada como alcalde provincial de Arequipa, la población los favoreció con su voto y ambos disputarán la segunda vuelta regional.
Así, un fenómeno aún no explicado ha llevado a la población a elegir por descarte a los candidatos más complicados con investigaciones y procesos penales. Todo lo contrario a lo que la racionalidad ciudadana aconsejaría. No obstante, esta es la realidad.
Dos personajes innegablemente polémicos, librados de la justicia por un sinfín de argucias legales y la porosidad del sistema de administración de justicia, permeable a los “arreglos”, tienen una larga cola de pendientes. Aunque Huisa declara no tener. ninguna sentencia firme y Zegarra declara dos sentencias penales suspendidas y ya cumplidas, los procesos que penden sobre la cabeza de ambos personajes, no dan garantía de continuidad en su eventual gestión.
Así, Mientras que Alfredo Zegarra (Fuerza Arequipeña) carga con dos sentencias firmes y un juicio oral pendiente por colusión que podría interrumpir un eventual mandato, Jenry Huisa (Ahora Nación) acumula 17 anotaciones fiscales y deja en Majes una estela de obras inconclusas y cuestionadas.
Alfredo Zegarra: sentencias firmes y el riesgo de un mandato trunco
El candidato de Fuerza Arequipeña, quien obtuvo el 25.22 % de los votos válidos en la primera vuelta, afronta severos cuestionamientos legales. Aunque durante la campaña inicial sostuvo no tener condenas, su hoja de vida ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) registra dos sentencias penales firmes por el delito de responsabilidad de funcionario público en la modalidad de otorgamiento ilegal de derechos: La primera, por el Plan de Desarrollo Metropolitano (PDM), con sentencia dictada en febrero de 2019 y una pena de cuatro años de prisión suspendida por irregularidades en la aprobación del PDM.
La segunda, por el caso del Eco Parque Metropolitano, con sentencia emitida en junio de 2021 que le impuso tres años y seis meses de prisión suspendida e inhabilitación por la modificación irregular de zonificación. Ambas se han cumplido, según afirma el exalcalde.
Como resoluciones firmes, a esto se suma una sanción disciplinaria de destitución impuesta por la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA), donde se desempeñaba como docente, la cual fue registrada en la Autoridad Nacional del Servicio Civil (SERVIR) a raíz de sus condenas penales.
Lo que tampoco menciona Zegarra es que en octubre de 2023 fue condenado a cinco años de prisión por cohecho pasivo propio en el caso de tráfico de terrenos de la asociación Jardines de Chachani, en Cerro Colorado. Sin embargo, en enero de 2025, la Segunda Sala Penal de Apelaciones anuló la condena y dispuso un nuevo juicio oral.
Pero el riesgo más cercano para una eventual gestión de Zegarra radica en otro proceso vigente por colusión agravada relativo a contrataciones para estudios territoriales. Si bien en noviembre de 2025 una sala de apelaciones anuló una condena previa de seis años y ordenó un nuevo juicio oral, el caso sigue pendiente de resolución judicial. De recibir un fallo condenatorio firme durante su periodo, no podría completar los cuatro años de gobierno.
Jenry Huisa: decenas de denuncias fiscales y obras sin financiamiento en Majes
Por su parte, Jenry Huisa Calapuja, quien dejó la alcaldía distrital de Majes en abril de 2026 para tentar el sillón regional, no declaró condenas en su hoja de vida. Sin embargo, acumula un abultado expediente fiscal.
De acuerdo con un reporte del Ministerio Público, Huisa registra 17 anotaciones de investigaciones y denuncias. Abarcan presuntos delitos como abuso de autoridad, negociación incompatible, concusión, peculado, usurpación agravada y daños.
En el ámbito de la gestión pública, la administración de Huisa en Majes dejó diversos frentes de crítica:
- Obras sin presupuesto ni prioridad: Durante los últimos meses de su gestión realizó ceremonias de “primera piedra” para al menos ocho proyectos. Los colegios Antonio Raymondi y Corazón de Jesúsque no contaban con presupuesto asegurado ni estaban priorizados por el Gobierno nacional. Tampoco figuraban en los talleres de Presupuesto Participativo, por lo que fueron paralizados.
- Compras sobrevaloradas e irregularidades: Destaca la adquisición de 120 palmeras por S/ 72,960 (S/ 608 cada una) para la Av. Los Colonizadores, donde se utilizó maquinaria municipal para labores que le correspondían al proveedor y varias plantas terminaron secándose.
- Infraestructura y proyectos paralizados: Deficiencias en el Skate Park (valorizado en S/ 6 millones), paralización por falta de pago. Presunto plagio del expediente técnico en la obra de riego presurizado sectores PB6 y PB8 (más de S/ 42 millones). Y observaciones en la I.E. Las Gardenias y en el Mercado de Abastos.
Vocación suicida de Arequipa
Al parecer la mala gestión de otros personajes como los exrectores de la UNSA con antecedentes de eficiencia, la joven consejera Yamila Osorio, o un prometedor revolucionario como Cáceres Llica, convencieron a la población de evitar un outsider e ir por “lo viejo conocido”. Como en las épocas de Luis Cáceres Velásquez, ha vuelto vigoroso el dicho “roba pero hace obra”. Y así, el próximo 6 de diciembre, nos enfrentamos a una segunda vuelta sin otra opción que la resignación.

