Dos hombres murieron luego de que la mototaxi en la que viajaban cayera a un abismo de aproximadamente 85 metros en el distrito de Huando, provincia de Huancavelica. Una de las víctimas era Marcelino Elías Puente Jauregui (86), propietario de una histórica mina de sal donde todavía trabajaba.
Don Marcelino estaba al frente de las salinas de Cachi Cuyao, donde continuaba extrayendo piedras de sal utilizadas como suplemento mineral para el ganado. También procesaba este recurso natural para obtener sal destinada a la preparación de platos tradicionales. Además, era considerada un destino turístico.
Según había contado, la mina tenía más de 100 años de antigüedad y antiguamente abastecía a poblaciones de Ayacucho, Huancavelica, Junín e incluso Cajamarca.
El accidente ocurrió la noche del viernes 6 de noviembre, en el paraje Heguscocho, anexo de Cachicuyao, en la carretera Izcuchaca-Cachicuyao. Tras recibir una alerta telefónica, efectivos de la comisaría rural de Huando llegaron al lugar y encontraron la mototaxi volcada en el fondo del abismo.
La segunda víctima fue identificada como Ángel Luis Manrique Trageda (52), quien conducía la unidad. Ambos fueron encontrados sin vida a orillas del río Cachi.

Debido a lo accidentado e inaccesible del terreno, los policías tuvieron que trasladar los cuerpos por la ribera del río hasta el puente de Cachicuyao. Allí se realizaron las diligencias de levantamiento de cadáveres con participación de la fiscal de turno y el médico del distrito.
La mototaxi involucrada era de marca Bajaj, modelo Torito 4T, color azul, con placa de rodaje 1613J1. El cuerpo del conductor fue trasladado a la ciudad de Huancavelica para la necropsia de ley. Las circunstancias que provocaron el despiste y la caída al abismo son materia de investigación. Mientras que los restos de Marcelino fueron trasladados a Huancayo para darle el último adiós.

