Rafael Meza, candidato de Renovación Popular a la Municipalidad Distrital de El Tambo, calcula que sus propuestas para una planta de valorización de residuos sólidos y la modernización de la seguridad ciudadana costarán entre S/60 millones y S/65 millones.
El monto supera ampliamente los S/23.18 millones que el proyecto de presupuesto 2027 asigna a inversiones en toda la Municipalidad de El Tambo. El presupuesto total es de S/83.14 millones.
Meza detalló ambos proyectos como prioridades de una eventual gestión suya municipal. Para la planta de residuos, calcula entre S/35 millones y S/40 millones, con un plazo de ejecución de dos años. Para el sistema integral de seguridad estima otros S/25 millones, destinados a modernizar el centro de monitoreo, instalar cámaras, ampliar la fibra óptica y adquirir camionetas y motocicletas para el Serenazgo.
Los dos proyectos suman hasta S/65 millones, equivalente a entre 72% y 78% del presupuesto total que el proyecto de presupuesto 2027 contempla para El Tambo.
La diferencia aumenta frente al presupuesto para inversiones: los S/65 millones equivalen a 2.8 veces los S/23.18 millones asignados para ese rubro.

Buscará recursos fuera de El Tambo
Meza reconoce que la municipalidad no financiaría estos proyectos únicamente con sus recursos ordinarios.
El candidato plantea buscar financiamiento en el Ministerio de Economía y Finanzas, el Ministerio del Interior, el Gobierno Regional de Junín y el mecanismo de Obras por Impuestos.
Su propuesta también incluye revisar el gasto municipal. Plantea digitalizar los trámites, reorganizar el personal y revisar los puestos que considere innecesarios. Además, propone aplicar la Ley Servir mediante concursos, aunque asegura que respetará los derechos laborales.
Fiscalizar las compras del Vaso de Leche
Meza también propone modificar el esquema de contratación del Vaso de Leche. Plantea realizar licitaciones públicas con participación de la Contraloría, la Fiscalía, los órganos de control y representantes de los comités del programa.
El candidato defiende la continuidad del programa para niños, mujeres embarazadas y adultos mayores, pero cuestiona el uso político que, según afirma, algunos dirigentes hacen de los recursos destinados a la alimentación.

