Un auto Hyundai Accent plateado quedó atrapado en las aguas del río Mantaro, en el sector conocido como ‘Tierra Negra’, en la salida de La Oroya hacia Huancayo. Dentro murieron Ángela Mariana Soto Parra (30) y su esposo, Denilson Terry Huamán Vargas (27), quien la llevaba a su turno en el peaje de Quiulla antes de volver a cuidar a su bebé, que había quedado durmiendo en casa.
El accidente ocurrió a la altura del kilómetro 5+200 de la carretera. Denilson conducía el vehículo, de placa C7G-513 y modelo 2012, cuando se despistó y cayó al río. El cuerpo de Ángela quedó dentro del auto, mientras que el de Denilson apareció 1,8 kilómetros más adelante.
La policía llegó al lugar cerca de las 7:40 a. m. de este lunes 10 de agosto, después de que reportaran el despiste de un auto con dos personas dentro. Encontraron el Hyundai metido en el río, con solo una llanta asomando sobre el agua. Con ayuda de dos grúas, lograron sacarlo y llevarlo hasta la orilla.
Dentro del auto estaba el cuerpo de Ángela, con su overol del trabajo puesto. Poco después, unos transportistas avisaron que habían visto otro cuerpo varado en un islote, río abajo, en la vía Oroya-Jauja. La policía fue hasta ahí y lo sacó del agua. Boca abajo, sin vida. Sus familiares, que estaban presentes, lo reconocieron: era Denilson.
El cuerpo del chofer fue trasladado a la morgue de Hualhuas para la necropsia de ley.
Ambos vivían por el malecón Odría, en la Oroya Antigua, informaron los vecinos a Huanca York Times.
Ángela trabajaba en el peaje de Quiulla, donde además de cobrar el pasaje a los autos que pasan por ahí dan asistencia médica, auxilio mecánico.

