No había ninguna denuncia por desaparición. Tampoco sus vecinos ni sus familiares, con quienes no tenía contacto, se habían percatado de que Ernesto llevaba varios días sin salir de su casa.
Ernesto Manuel Aliaga Saavedra, de 71 años, era reciclador y vivía solo en una vivienda de la cuadra 3 del jirón Bolognesi, en El Tambo. Su muerte recién fue descubierta este sábado, cuando un docente amigo llegó a buscarlo y llamó varias veces a la puerta, pero no obtuvo respuesta.
Ante la preocupación, avisó a la Policía y al serenazgo. Como nadie respondía desde el interior, un sereno ingresó al inmueble trepando un muro, en presencia de los agentes.
Dentro de la vivienda encontraron objetos propios de su trabajo de reciclaje y un dormitorio en condiciones de desorden y suciedad. Sobre la cama estaba el cuerpo de un hombre, en posición de cúbito dorsal y con signos de descomposición.
El cuerpo fue trasladado a la morgue judicial de Hualhuas para las diligencias correspondientes.

Los vecinos contaron que no veían a Ernesto desde hacía varias semanas, pero pensaban que simplemente se había ausentado. Nadie había denunciado su desaparición y tampoco habían percibido olores extraños.
Según los agentes, esto pudo deberse a que la habitación estaba alejada del exterior y la puerta permanecía abierta, lo que habría permitido la ventilación.
“Era un hombre solitario. Saludaba y seguía a lo suyo”, contó Daniel, de 70 años, uno de sus vecinos.
La vida de Ernesto transcurría entre el reciclaje y el pequeño cuarto donde vivía solo. Murió allí y pasaron varios días antes de que alguien se diera cuenta.

