Cusco registra más de 300 denuncias por delitos ambientales en 2026

22 septiembre, 2026

De enero a agosto de 2026, Cusco registró 305 delitos ambientales denunciados, 33% más que en el mismo periodo de 2025, según datos reportados por el Ministerio Público. Entre los principales delitos reportados se encuentran la minería ilegal, la afectación contra los bosques y el tráfico de madera. Los delitos ambientales mantienen una incidencia en Cusco, aunque su evolución ha sido variable en los últimos años. Tras alcanzar un pico de 538 delitos denunciados en 2022, los casos retrocedieron y luego retomaron una tendencia al alza: en 2025 se registraron 447 delitos denunciados, 12% más que dos años atrás. 

“La persistencia de los delitos ambientales representa un desafío para el desarrollo. El deterioro de los recursos naturales puede afectar actividades como la agricultura, la ganadería y el turismo, de las que dependen muchas familias. La contaminación del agua, el deterioro de los suelos o la pérdida de bosques también pueden afectar sus ingresos y oportunidades”, indicó Erick Chuquitapa, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES). 

Entre los delitos ambientales registrados en Cusco, la minería ilegal representa una afectación sobre los recursos naturales de la región. De enero a agosto de 2026, se registraron 52 delitos denunciados relacionados con actividades de exploración, extracción o explotación de minerales sin autorización, una práctica que puede generar impactos sobre el ambiente y la salud. Los casos reportados en la región muestran distintas dimensiones de esta problemática. En Paucartambo, un operativo en el sector Umana permitió intervenir un campamento donde se realizaban presuntas actividades de minería ilegal y detener a 14 personas, además de detonar maquinaria pesada, volquetes y motocicletas. Mientras que en Colquemarca, Chumbivilcas, las autoridades incautaron alrededor de 5,7 toneladas de materiales explosivos almacenados sin autorización. 

“La minería ilegal no se ejecuta de manera improvisada, requiere maquinaria, insumos y una logística que permite sostener operaciones. Al desarrollarse fuera de los mecanismos de control, estas actividades pueden generar contaminación de los recursos naturales y afectar directamente la calidad del agua, los suelos y el entorno del que depende la población”, señaló el economista. Esta problemática no termina en la extracción de minerales. 

Los bosques de Cusco también registran actividades que pueden afectar estos recursos. Con 79 delitos denunciados de enero a agosto de 2026, la afectación de bosques fue el delito ambiental más denunciado en Cusco. Comprende acciones como destruir, quemar, dañar o talar bosques y otras formaciones boscosas. A esta problemática se suma el tráfico ilegal de madera, que ocupó el cuarto lugar entre los delitos ambientales más denunciados, con 34 casos registrados en el mismo periodo. Entendido como acopiar, almacenar, transportar o comercializar productos forestales maderables sin cumplir con las condiciones establecidas por la normativa. 

“Fortalecer la prevención, fiscalización y capacidad de respuesta de las autoridades es fundamental para evitar que estas actividades ilegales sigan deteriorando los recursos de la región. Lo que debemos esperar es una respuesta capaz de proteger el ambiente, los recursos naturales y, con ellos, la salud, las actividades económicas y la calidad de vida de la población”, concluyó el economista de REDES.        

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