La violencia en las vías que conectan Huanta con el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM) vuelve a generar alarma. En menos de una semana se reportaron tres muertes violentas, hechos que reavivaron el pedido de patrullajes permanentes y mayor control policial. Uno de los casos ocurrió en el sector de Paccayhuaycco, distrito de Luricocha, donde Gedeón Untiveros Fidel, conocido como “Tallarín”, y su esposa, Dorotea Mendoza Huachaca, fueron asesinados a balazos cuando se desplazaban en una camioneta mientras recolectaban leña. Otro caso es el de Darwin Sulca Vargas, de 24 años, cuyo cuerpo fue hallado en una vía carrozable del sector de Huarancco, en el centro poblado de Cangari, distrito de Iguaín. El joven trabajaba en el transporte de pasajeros y había decidido realizar viajes hacia el VRAEM para mejorar los ingresos de su familia. Según el relato de su madre, Vilma Vargas, Darwin salió a trabajar con la esperanza de obtener mayores ganancias, pero no regresó a casa. Horas después, sus familiares fueron informados de su muerte.
Exigen mayor seguridad en las carreteras
La sucesión de estos hechos ha incrementado la preocupación entre quienes utilizan estas vías para trabajar, trasladar productos y desarrollar actividades comerciales. Ante esta situación, pobladores y transportistas demandan más operativos policiales, patrullajes en los tramos vulnerables e investigaciones que permitan identificar a los responsables de los crímenes. La exigencia apunta a reforzar la seguridad en las carreteras de Huanta y el VRAEM para prevenir nuevos hechos violentos y garantizar el tránsito seguro de pasajeros y transportistas.
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