Estudiantes de la carrera de Educación del Campus Huancayo de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP) desarrollaron el proyecto educativo “Guardianes del agua: La gotita que no quería perderse” en las aulas de la Institución Educativa Praxis, con el propósito de fomentar la conciencia ambiental desde la infancia y conectar los aprendizajes universitarios con las necesidades de la comunidad.
La intervención pedagógica estuvo dirigida a niños de segundo y tercer grado de primaria, con el objetivo de sensibilizarlos sobre el valor del agua como recurso vital frente a la realidad hídrica local. La iniciativa combinó dramatizaciones teatrales, dinámicas reflexivas y compromisos prácticos para el hogar.
Aprendizaje significativo a través del arte y el diálogo
La actividad comenzó con la puesta en escena del cuento pedagógico La gotita que no quería perderse, una representación lúdica diseñada por los universitarios para explicar el ciclo del agua, las causas de su escasez y los efectos del desperdicio cotidiano. Tras la escenificación, se abrió un espacio de diálogo participativo donde los escolares identificaron acciones concretas para preservar el recurso en su entorno diario.
Para consolidar los aprendizajes más allá del aula, cada estudiante recibió una lista de verificación denominada “Guardián del agua”, con tareas específicas para cumplir en familia como: cerrar los caños durante el cepillado de dientes y el lavado de manos, reutilizar el agua en labores domésticas según sea factible, reportar de inmediato fugas o averías en las instalaciones del hogar y, evitar el uso excesivo de agua durante el aseo personal.
Como cierre de la jornada formativa, los futuros educadores realizaron un reconocimiento simbólico a los escolares, otorgándoles la insignia de “Guardianes del agua” por su compromiso con la sostenibilidad ambiental.
Compromiso social y formación docente integral
La coordinadora de la carrera de Educación de UTP Huancayo, Ana Vega Ventura, destacó la relevancia de este tipo de intervenciones en el perfil formativo de las estudiantes universitarias. “Esta intervención es relevante porque transforma la educación en una experiencia de impacto social, donde las estudiantes no solo aprenden, sino que también educan, sensibilizan y contribuyen a formar una comunidad más consciente y responsable con el uso del agua”, señaló Vega.

