Había salido a compartir con sus compañeros por Halloween y regresaba a descansar a su habitación alquilada, en el barrio de San Antonio, en Huancayo. Sin embargo, cuando caminaba cerca del Parque de la Identidad Huanca, Kenny David Ayma Poma (21) fue interceptado junto a sus tres amigos por delincuentes que intentaron robarles. Él habría intentado resistirse y recibió una puñalada en el pecho que acabó con su vida.
El joven cursaba el octavo semestre de Administración de Negocios Internacionales en la Universidad Continental. Estaba cerca de terminar su carrera y trabajaba para costear sus estudios. Según conoció Huanca York Times, la noche del viernes participó en una reunión con sus compañeros. Al terminar, poco después de las 2 de la madrugada, emprendió el regreso a su habitación alquilada junto a otros tres amigos.
Cuando caminaban, los cuatro fueron interceptados por los delincuentes que intentaron robarles sus pertenencias. Kenny llevaba una mochila, su celular y un cajón peruano. Según las primeras versiones, habría intentado resistirse al asalto, por lo que uno de los atacantes lo acuchilló en el pecho. Sus tres amigos resultaron ilesos. Al verlo tendido en el suelo, los delincuentes huyeron sin llevarse nada.
A pesar de la gravedad de la herida, Kenny intentó mantenerse en pie, pero terminó desplomándose. Sus amigos lo auxiliaron y trasladaron en un taxi al hospital Daniel A. Carrión, donde ingresó a las 2:53 de la madrugada. Sin embargo, no pudo sobrevivir. El diagnóstico médico señaló que falleció por un trauma torácico con hemotórax provocado por un arma blanca. La puñalada había alcanzado su corazón.
Tras el ataque, agentes del Área de Investigación Criminal de Huancayo (Areincri) inspeccionaron la zona y encontraron manchas de sangre. Las diligencias se realizaron por disposición de la fiscal Marleni Ferrer Soto, de la Quinta Fiscalía Provincial Penal de Huancayo.
Trabajaba para pagar sus estudios
Un familiar contó a Huanca York Times que Kenny era un joven noble, natural de Satipo, que se esforzaba por salir adelante. Trabajaba para costear sus estudios universitarios y se desempeñaba en distintos oficios. Hace poco había trabajado como mozo en un restaurante.
Su muerte ha sumido en el dolor a su familia. Sus padres viven en Satipo y uno de ellos viajará a Huancayo para recoger sus restos. Ahora, sus seres queridos necesitan apoyo económico para trasladar el cuerpo hasta su tierra natal. Debido a sus limitados recursos, han solicitado ayuda para cubrir los gastos.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo mediante Yape al 942 124 745, a nombre de Solanghe Ayma Caballero, su tía.

