La senadora Mirtha Vásquez alertó sobre el riesgo de que la investigación por la muerte de cinco jóvenes en un operativo militar en Colcabamba termine en el fuero militar y genere impunidad, gracias a una ley promovida en el último Congreso por Fernando Rospigliosi.
“Todos los elementos indican que este caso no solamente se quisiera dejar en el olvido, sino incluso pretender que sea juzgado por el fuero militar para que se asegure que estos militares van a ser protegidos”, afirmó Vásquez en entrevista con Huanca York Times, luego de su visita a la zona, donde se reunió con familiares de las víctimas y conoció las dificultades que enfrentan para sostener su defensa legal.
El caso ocurrió el 25 de abril en la carretera Colcabamba-Ayacucho, en la provincia de Tayacaja, cuando una patrulla militar intervino una camioneta en la que viajaban los jóvenes. Cinco murieron y otros tres sobrevivieron. La Fiscalía Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos de Junín investiga a ocho militares por homicidio calificado y tentativa de homicidio calificado.
En junio, el Poder Judicial dictó 12 meses de prisión preventiva contra los ocho investigados. Sin embargo, en agosto, la Primera Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Junín anuló esa decisión, ordenó realizar una nueva audiencia para evaluar la medida coercitiva y dejó en libertad a los investigados.
Familias enfrentan el proceso sin abogado
Vásquez señaló que los familiares de los fallecidos afrontan el proceso con una defensa legal precaria, puesto que el abogado que los representaba, Antony Crespo, dejó de participar en las últimas diligencias.

La senadora consideró urgente garantizar la representación de las víctimas frente a un proceso en el que, según dijo, las familias tienen pocos recursos para enfrentar a los investigados y a las instituciones que los respaldan.
“Son personas con muy escasos recursos y que necesitan además enfrentar un poder sumamente grande, como es el poder militar y el poder político”, afirmó.
La Fiscalía, mientras tanto, mantiene abierta la investigación por la muerte de los cinco jóvenes y las lesiones ocasionadas a los sobrevivientes. El requerimiento fiscal atribuye a los ocho militares los delitos de homicidio calificado y tentativa de homicidio calificado.
Policía trabaja en local municipal
La visita de Vásquez también puso el foco en las condiciones de seguridad de Colcabamba. La senadora afirmó que encontró una comisaría sin local propio y con recursos insuficientes para atender sus funciones.
“Su local se ha caído y están en un centro de la municipalidad, que es un centro para eventos”, relató.
Según Vásquez, los policías afrontan problemas de infraestructura, filtraciones y carencias de insumos básicos. Incluso en determinados momentos trabajan alumbrándose con velas.
La situación, sostuvo, contradice el discurso oficial de “mano dura” contra la inseguridad, el narcotráfico y los grupos armados.
“Uno se pregunta: ¿realmente el Estado está preocupado por la seguridad, por la lucha del narcotráfico, por el supuesto terrorismo que todavía existe en la zona y tiene así abandonados a la Policía, a los elementos de seguridad?”, cuestionó.
Vásquez también señaló que Colcabamba no se encuentra bajo estado de emergencia y cuestionó por qué intervino el Ejército en una zona donde la jurisdicción ordinaria corresponde a la Policía Nacional, como institución tutelar de la seguridad.
Discurso vergonzoso de Keiko Fujimori en la ONU
La senadora también lanzó una dura crítica contra el discurso que la presidenta Keiko Fujimori pronunció ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Fujimori afirmó que el Perú “venció al terrorismo” y cuestionó que militares y policías que participaron en esa lucha continúen enfrentando procesos judiciales. También sostuvo que se habría vulnerado el debido proceso en esos casos.
Vásquez calificó el discurso de “vergonzoso” y sostuvo que la presidenta utilizó la tribuna de la ONU para defender una política de uso abusivo de la fuerza y respaldar normas que, según su interpretación, favorecen la impunidad de policías y militares involucrados en violaciones de derechos humanos.
“Ha reafirmado esa política, esa vieja política, no solamente autoritaria, sino vulneradora de derechos humanos”, afirmó.
Las declaraciones de Fujimori generaron además una respuesta de la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello, quien rechazó sus afirmaciones sobre los procesos contra militares y policías y le pidió retractarse.
“El Congreso tiene que poner la agenda”
Vásquez cuestionó además el pedido de facultades legislativas planteado por el Ejecutivo. A su juicio, el Congreso debería priorizar la revisión de las normas que distintos sectores de oposición denominan “leyes procrimen”.
“El Congreso tiene que ser el que pone la agenda parlamentaria, no el Ejecutivo”, sostuvo.
La senadora consideró que el pedido de facultades distrae el debate sobre seguridad y afirmó que las propuestas del Gobierno no cumplirían con los requisitos constitucionales de especificidad y urgencia.
También cuestionó la actuación del Senado y sostuvo que un sector de esa cámara busca resolver el pedido mediante el conteo de votos antes que mediante la discusión de fondo.
“En el Senado tenemos una desventaja de que claramente hay un sector que ni siquiera quiere entrar al debate ni a la reflexión sobre estos temas, sino simplemente están contando los votos”, afirmó.
“Elecciones manchadas de sangre”
Vásquez también cuestionó el desarrollo de las elecciones regionales y municipales. Identificó tres problemas: la actuación de los organismos electorales, la violencia contra candidatos y la falta de información para los electores.
“Son unas elecciones ya manchadas de sangre”, afirmó al referirse al asesinato de una candidata y comunicadora en Áncash.
La senadora sostuvo que los organismos electorales han mostrado debilidad frente a casos de autoridades que buscan una “reelección encubierta” y cuestionó que los electores lleguen a la recta final del proceso con poca información sobre los candidatos, sus antecedentes y propuestas.
“Las propuestas ha quedado totalmente diluido en este escenario tan desordenado”, señaló.
Para Vásquez, este escenario profundiza el desencanto ciudadano con la política. “La gente ya no está creyendo porque la política en este momento ha sufrido un serio detrimento”, concluyó.

