El empleo no despega en Cusco pese a una mejora en la formalidad

11 septiembre, 2026

La Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) informó que la cifra de personas ocupadas en la ciudad de Cusco se mantuvo prácticamente estable durante el segundo trimestre de 2026. A junio de este año, alrededor de 249.700 personas tenían un empleo, frente a las 249.800 registradas en el mismo mes de 2025, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Esto representa una disminución del 0,4%. 

“La cantidad de personas ocupadas –aquellas que se encuentran trabajando– prácticamente no ha variado respecto al año pasado. Si bien la diferencia es pequeña, este resultado se da en un contexto en el que la actividad económica de Cusco retrocedió durante el primer trimestre. El reto es recuperar el dinamismo de la economía regional para que pueda generar mayores oportunidades laborales, mejores ingresos y condiciones de empleo para la población”, explicó Erick Chuquitapa, economista de REDES. 

Sin embargo, no todos los indicadores laborales han evolucionado de la misma manera. Si bien la cantidad de personas empleadas se mantuvo prácticamente estable, dentro de este grupo sí se produjo un cambio favorable: la tasa de empleo informal disminuyó en 2,8 puntos porcentuales frente al año anterior. Esto refleja una mejora en la composición del empleo, pues aumentó la proporción de trabajadores que se desempeñan en condiciones de formalidad. 

“En Cusco se presentan dos situaciones al mismo tiempo: el número de personas ocupadas se mantiene prácticamente estable, mientras que la formalidad registra una mejora. Esto significa que una mayor proporción de trabajadores cuenta ahora con empleos formales, lo que puede traducirse en un mayor acceso a beneficios laborales y protección social. Sin embargo, es importante que esta mejora en la formalidad se complemente con más empleos para que más personas puedan mejorar su calidad de vida”, señaló Chuquitapa. 

Más inversión para generar nuevas oportunidades 

El especialista señaló que uno de los principales retos para Cusco será impulsar la inversión y generar condiciones que permitan que la actividad económica se traduzca en nuevas oportunidades laborales. En la región, esto es especialmente relevante para los sectores de agricultura y comercio que, juntos, emplean –de acuerdo a cálculos de REDES en base a la Encuesta Permanente de Empleo Nacional–, al 52% de la población, predominantemente en micro y pequeñas empresas. 

Cuando estos negocios tienen un entorno adecuado para desarrollarse, pueden aumentar su producción, abrir nuevos puntos de atención, incorporar herramientas o equipos y, con ello, requerir más trabajadores. En cambio, las dificultades para operar, los trámites excesivos o problemas como la inseguridad pueden limitar su capacidad de expansión y, por tanto, de crear empleo. 

“Para que la inversión se convierta en más oportunidades de trabajo, es necesario que emprendedores y empresarios encuentren reglas claras y condiciones que les den confianza para crecer. Reducir las barreras para abrir o ampliar un negocio, mejorar el orden de los espacios comerciales y reforzar la seguridad son medidas que pueden facilitar ese proceso. Cuando un negocio tiene la posibilidad de crecer, también aumenta su capacidad para generar empleo y dinamizar la economía de su entorno”, concluyó Chuquitapa.

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