Keiko Fujimori juró este martes como presidenta de la República y devolvió al fujimorismo al Gobierno después de 25 años. A diferencia de los intentos fallidos de 2011, 2016 y 2021, llega a Palacio de Gobierno tras un quinquenio en el que el Congreso, con el respaldo de Fuerza Popular y sus aliados, impulsó decisiones que redefinieron la composición y conducción de varias de las principales instituciones del Estado.
El proceso comenzó en el Parlamento
El 10 de mayo de 2022, el Congreso eligió a seis magistrados del Tribunal Constitucional con los votos de Fuerza Popular y las bancadas que integraban su mayoría. Desde entonces, el máximo intérprete de la Constitución resolvió procesos vinculados a las relaciones entre el Ejecutivo, el Congreso y el sistema de justicia, además de emitir fallos que fortalecieron la posición de la mayoría parlamentaria.
Un año después, el 17 de mayo de 2023, esa misma mayoría eligió a Josué Gutiérrez, abogado de Vladimir Cerrón, como defensor del Pueblo con 88 votos. La Defensoría no solo supervisa la actuación de las entidades públicas. También participa en procedimientos de selección y designación de autoridades de organismos constitucionales, lo que convierte a su titular en un actor clave dentro del sistema institucional.
La mayoría legislativa también impulsó la recomposición de la Junta Nacional de Justicia tras la destitución de sus anteriores integrantes. La JNJ tiene la responsabilidad de nombrar, evaluar, ratificar y destituir jueces y fiscales en todo el país, una de las funciones más sensibles del sistema de justicia.
La reconfiguración de la Fiscalía
En paralelo, el Ministerio Público pasó por una de las mayores reconfiguraciones de su historia reciente. La suspensión de la fiscal de la Nación, Delia Espinoza, abrió paso al retorno de Patricia Benavides al cargo después de que la Junta Nacional de Justicia anulara el procedimiento disciplinario que la había separado de la institución.
Benavides regresó acompañada por fiscales vinculados al caso Los Cuellos Blancos del Puerto, varios de los cuales recuperaron posiciones estratégicas dentro del Ministerio Público tras decisiones adoptadas por la nueva composición de la JNJ. Ese reordenamiento modificó el equilibrio interno de la Fiscalía que eligió a Tomás Aladino Gálvez Villegas como fiscal de la Nación.
La última pieza
Cinco días antes de la transmisión del mando cayó la última ficha. El oficialismo obtuvo la Presidencia del Senado luego de una votación marcada por un voto viciado que alteró el resultado de la elección de la Mesa Directiva.
Con ese desenlace, Miguel Torres Morales, de Fuerza Popular, asumió la conducción de la Cámara Alta, órgano encargado de ejercer control político, aprobar leyes y participar en la designación de altas autoridades del Estado. El nuevo gobierno inició así su gestión con el Poder Ejecutivo y el Senado bajo la conducción de la misma coalición política.
Keiko Fujimori completó ese proceso con la designación de Luis Galarreta como presidente del Consejo de Ministros. Uno de los principales dirigentes de Fuerza Popular asumió la conducción política del gabinete y la coordinación con un Congreso donde el oficialismo mantiene capacidad para construir mayorías.

