Las víctimas tenían historias distintas, pero todas quedaron marcadas por la tragedia que golpeó al anexo de Pumpunya, en Chongos Bajo, en Huancayo. Entre ellas hay una pareja de esposos que murió junta, una agricultora y un joven que recién empezaba su vida, los tres en Pumpunya. A ellos se suma un pastor evangélico del distrito de Huacrapuquio, a nueve kilómetros de distancia, donde el sismo también se cobró una vida.
Víctimas
El devastador sismo que sacudió el anexo de Pumpunya no solo dejó viviendas reducidas a escombros y familias sin hogar. También apagó la vida de cuatro pobladores de la zona, cuyas historias hoy enlutan a toda la comunidad.
La víctima más joven fue Jeff Lenin Orihuela Urbina, de apenas 18 años. Su muerte ha conmovido a los vecinos, que recuerdan que apenas comenzaba a construir su futuro cuando el movimiento telúrico cambió todo en cuestión de segundos. Sus padres y su abuela lloran su partida.
Entre las víctimas también están los esposos Mariño Barreto Munive, de 72 años, y Adela Nestares Muñico, de 73. Los dos estaban en su vivienda cuando ocurrió el sismo y murieron juntos, después de toda una vida compartida. Según sus familiares, ya descansaban tras una jornada intensa en el campo. Vecinos y parientes los recuerdan como una pareja unida que vivió durante décadas en Pumpunya.
Otra de las víctimas es Hilda Gloria Bautista de Munive, de 68 años, conocida en la zona por dedicarse a la agricultura, el trabajo del que, como muchas familias del lugar, sacaba el sustento de su hogar.
Un familiar cuenta que la señora Bautista descansaba en el segundo piso de su vivienda cuando las paredes cayeron y la aplastaron en su propia cama.
Su hijo, Jhonatan Munive Bautista, de 33 años, también agricultor, dormía en el primer nivel de la casa rústica y fue trasladado en estado grave al hospital Daniel Alcides Carrión de Huancayo.
Pastor evangélico
El quinto fallecido es Juan Eduardo Zaldivar Jave, de 68 años, natural de Huacrapuquio y pastor evangélico. Su labor espiritual lo había convertido en una persona muy querida entre quienes compartían su fe, y su muerte enluta ahora a la congregación que acompañó durante años.
Según el reporte preliminar de las autoridades, el desastre dejó además 32 heridos. De ellos, 26 fueron referidos a los hospitales Daniel Alcides Carrión y El Carmen, 16 recibieron atención en la zona por contusiones e hipotermia, y un paciente fue trasladado al hospital de EsSalud Ramiro Prialé.
Las labores de emergencia continúan en la zona, donde maquinaria pesada y brigadas de rescate del Ejército y la Policía siguen removiendo escombros y evaluando los daños. Las familias de las víctimas se preparan para despedirlas este martes, en medio del dolor que dejó uno de los sismos más trágicos registrados en la región Junín en los últimos años. Por ahora, los cuatro fallecidos de Pumpunya vienen siendo velados en la losa deportiva del anexo.

