A un año del cierre del ingreso al Área de Conservación Regional del nevado Huaytapallana, la fauna y la flora muestran una evidente recuperación. Así lo comprobaron las autoridades y el personal que participó en la más reciente jornada de limpieza, en la que se recolectaron cerca de 500 kilos de residuos sólidos, informó el gerente de Recursos Naturales del Gobierno Regional de Junín, el ingeniero ambiental Vladimir Yañez Rodríguez.
Durante esta visita, los especialistas observaron una mayor presencia de wila wila, una planta altoandina que antes era escasa en la zona. También encontraron más vizcachas y registraron la presencia de aves migratorias.
“En años anteriores subíamos y no veíamos esta variedad de plantas, animales y aves”, comentó el funcionario.
Según Yañez, la cantidad de basura en el área se ha reducido en aproximadamente un 70 % gracias a la ordenanza que restringe el ingreso al nevado y a las campañas de sensibilización sobre la deglaciación y los efectos de la contaminación.
“Antes encontrábamos hasta ropa interior, prendas de vestir, objetos usados para brujería, fetiches y envases altamente contaminantes. En algunas jornadas se retiraron hasta 60 toneladas de residuos. Esta vez solo se recogieron unos 500 kilos, principalmente botellas de plástico y vidrio, vasijas de barro con semillas y ofrendas de origen boliviano”, señaló.
Sin embargo, el funcionario indicó que los residuos hallados demuestran que algunas personas siguen ingresando de manera clandestina por distintos sectores, aprovechando la noche y la madrugada, pese a la prohibición y al trabajo de vigilancia que realizan los comuneros y las campañas de sensibilización.
Con la proximidad del Año Nuevo Andino y de las festividades de santiago, anunció que convocará a las autoridades de Chongos Alto y Chongos Bajo, ya que se ha identificado que quienes realizan ofrendas y dejan residuos estarían trasladándose al cerro Gorila y al cerro Chonta.
Yañez destacó que muchos sacerdotes andinos y agencias de turismo apoyan la protección del área de conservación, aunque reconoció que “no faltan quienes buscan sacar la vuelta a la norma y actúan de manera inescrupulosa”.
Los peligros que enfrenta el apu
El año pasado, el Gobierno Regional de Junín aprobó la Ordenanza Regional N.° 418-2025-GRJ/CR, que restringe por tiempo indeterminado el ingreso al nevado debido a la preocupante deglaciación, estimada en un 70 %, y a la necesidad de proteger a la población del riesgo de aludes y avalanchas, como las ocurridas en Huaraz.
“El peligro de los aludes por la deglaciación es un tema complejo que nos preocupa y en el que debemos trabajar con mayor énfasis en la prevención”, indicó el gerente.
Desde que entró en vigencia la ordenanza, el acceso al nevado está prohibido, pese a las quejas de algunos turistas y de personas que realizan pagos como parte de la cosmovisión andina. Según las autoridades, estas prácticas terminan dejando residuos que contaminan el ambiente y afectan la fauna y la flora del apu que dicen venerar.
Jornada de limpieza
Gracias a un convenio con el INPE, alrededor de 80 personas que cumplen sentencias mediante trabajos comunitarios participaron en la recolección de residuos en cuatro frentes: el sector de la laguna, el ingreso al nevado, el mirador y la zona noroeste. La jornada también contó con el apoyo de la Policía Ecológica y de la Dirección Regional de Salud.
El gran apu del Valle del Mantaro
El nevado Huaytapallana, ubicado a 5.557 metros sobre el nivel del mar, forma parte de la cordillera del mismo nombre. Su nombre proviene de las palabras quechuas wayta (flor) y pallay (recoger), por lo que se interpreta como “lugar donde se recogen las flores”.
Es un Área de Conservación Regional que alberga importantes recursos hídricos, lagunas y ecosistemas de alta montaña con una gran diversidad de flora y fauna. Además, para las comunidades andinas es considerado una deidad tutelar y sagrada, estrechamente vinculada a la identidad y la cosmovisión del Valle del Mantaro.

